Este año hace 4 años de la carrera más dura que me ha tocado
vivir, digo la carrera porque para mí fue como un maratón sin
preparación. Atrás quedaron los momentos más duros, estoy feliz de seguir aquí.
Físicamente no soy la misma de hace 4 años, pero me quedo con lo positivo,
valorar los momentos de mi VIDA, instantes que antes pasaban y no apreciaba,
ahora VIVO y disfruto la VIDA. Excepto una semana antes de la revisión
semestral, que es cuando acuden a mi mente todos y cada uno de los fantasmas
relacionados con el cáncer. Esta semana estoy más cansada que nunca, me duele
todo el cuerpo, no duermo, noto síntomas raros por todo el cuerpo. Día a día,
mi espalda se va encogiendo y mis miedos van creciendo, hasta que la oncóloga
no me dice: "Sole, está todo bien" me vuelvo chiquitita. Eso sí,
salgo de la consulta, que parece que he crecido medio metro y adelgazado 20 kg.
de cómo me siento. Los supervivientes de cáncer, somos buenos psicólogos y, en
la sala de espera de oncología, sabemos por la actitud de los pacientes al
salir de la consulta el resultado de sus pruebas.
Ojalá algún día nadie más tenga que correr
está carrera.
Maru, Pepi, Mari Carmen, Paula, Dunia un
beso grande para todas. Siempre, siempre, aunque no hablemos como antes, estáis
conmigo y en mi pensamiento.
Imagen que ilustra la semana previa al resultado de mi revisión.
Imagen que ilustra como me siento al salir de la consulta


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