Como dice mi ciberamiga Ainara empiezo con mis chutes de vida (quimioterapia) y su famosa frase "dame veneno que quiero vivir" el ´día 12 de marzo, en mi caso fueron 8 sesiones, 1 cada 3 semanas.
Antes de empezar la quimio me pusieron un marcaje en el tumor, pues muchas veces con la quimioterapia el tumor desaparece completamente y los cirujanos deben saber donde se encontraba. Este marcaje lo colocan con un pinchazo, el mismo que cuando me hicieron la biopsia.
Bueno pues ahí estaba yo, para empezar con mis chutes de vida, acompañada de mi hermana, quitandole importancia y pensando en positivo, siempre a lo largo de todo el tratamiento he pensado en positivo, ha sido una manera de luchar. A mi lado una compañaera que también empezaba, Paula Iglesias, dándonos apoyo mutuamente. Mi mayor miedo eran los pinchazos, pues nunca fue fácil encontrarme las venas y, según me han dicho a lo largo de este año, mis venas son unas jodidas porque se esconden, jajajaja. Pero durante todo el tratamiento he tenido suerte y siempre me han pinchado muy bien, todas unas profesionales. No puedo decir que es fácil, de hecho es lo más duro de todo el proceso, mareos, vómitos, diarreas, sofocos, las uñas de las manos y los pies engrosadas, la planta de los pies quemadas, agotamiento, dolores musculares, .... Pero todo pasa, ahora que ya hace 3 meses que la he acabado, ya casi no me acuerdo de todo lo malo, siempre tube memoria selectiva y esto prefiero mantenerlo en el olvido.
Lo que peor he llevado ha sido la caida del pelo, creo que la mayoria de nosotras es lo que más nos afecta en un primer momento. Es un reflejo de la enfermedad, mirarte al espejo y verte sin pelo, yo no fui valiente para afrontarlo como otras muchas compañeras. Quedarme sin mi melena me iba a afectar y mucho, tenia la esperanza de que a mi no me iba a caer, me imagino que como muchos, pero no a mi me empezó a caer a la 3º semana de puesto mi primer "chute", al cepillarme por la mañana me quedaba el pelo en el cepillo, llamé a mi hermana para que viniera a cortarmelo y, al final tube la valentía de mirar en el espejo como iban cayendo los mechones de pelo al suelo, incluso me dió la risa cuando me vi en el espejo. Esta enfermedad te enseña que nunca sabes hasta donde puedes llegar, te hace sacar fuerzas de donde no las hay. A partir de ese día me ponía mi peluca, esa fue la opción que yo escogí, había otras pero no soy tan valiente.
Tube suerte porque a mí mo me ha llegado a caer todo el pelo y antes de acabar la quimio ya me estaba creciendo, mi último chute fue el 7 de agosto y el 27 de agosto le dije adios a mi peluca, no pienso ponerme una ni en carnavales.
Mi pelo antes era liso y con alguna cana, ahora tiende a rizo y con muchas canas, pero me da una alegría infinita ir todas las semanas a la peluqueria a ponerme mi mascarilla violeta. Eso sí estoy deseando que me crezca.
A parte de los efectos secundarios de la quimio, yo he tenido problemas con la cicatriz de la biopsia de los ganglios centinela, pues he tenido una infección, el sábado 7 de abril (semana santa) se me abrio la herida y hasta que terminé la quimio no me "cerró". Aquí quiero destacar la dedicación de Carmen la enfermera de la Unidad de Mama del Hospital Abente y Lago, cuando se me abrió la herida y quedé empapada de líquido llamé al teléfono que me habia dado ella muy asustada, pensando que era un telefono de guardia, enseguida me atendió y me citó en el hospital a las once de la noche, me tranquilizó, me curó e hizo que un médico me recetara los antibióticos. Mientras me estaba haciendo la cura yo le comenté que gracias a que estaba de guardia ella y me aclaró que no estaba de guardia, el teléfono lo atiende a nivel particular, porque prefiere atendernos ella a que vayamos a otro servicio de urgencias. Para mí es admirable el trato que recibí de ella, pues otro en su lugar o no me hubiera cogido el teléfono o me hubiera mandado a urgencias directamente. Recordar que era el sábado de semana santa a las 10 de la noche.
Repito lo dicho ojalá todos los profesionales fueran tan humanos como ella.
El agotamiento y el cansancia, poco a poco va remitiendo, todavía tengo dolores de espalda en la zona lumbar, pero tiempo al tiempo.
Pues eso mi vida, desde aquí iré contando mis andanzas por estos lares, me desahogaré, me reiré, lloraré, en fin toda esta experiencia que me ha tocado vivir
lunes, 26 de noviembre de 2012
martes, 20 de noviembre de 2012
GRACIAS
Antes de empezar con el tratamiento, supe a quien quería a mi lado en esta lucha, para apoyarme, consolarme, acompañarme y luchar juntos. Unos me fallaron y otros no, más bien al contrario, me sorprendieron. No hay nada como esta enfermedad para darte cuenta de a qué personas tienes a tu lado. A raíz de esta enfermedad, he dejado atrás lastres de mi vida, tanto personas que consideraba amigos como familiares y allegados. Pero también me he encontrado con gente maravillosa, la pandilla de "oncochungas" como nos llamamos. Paula, Nina, Dunia, Ainara, Maru Jaramillo, Emiymaricarmen, Blanca, Rosa Fuertes, Mila y muchas más. Entre las que compartimos temores, dolores, alegrias, tristezas y cosas que no compartes con tus allegados porque no queremos que sufran más de lo necesario. Porque si el cáncer es dificil de superar como paciente como acompañante también.
Antes de nada quiero agradecer el apoyo incondicional de mi madre, que decir de una madre, pero la mía supo estar en todo momento a mi lado, apoyandome en todo momento, alentandome, haciendome reír cuando estaba triste, dándome mi espacio cuando lo necesitaba, dándome masajes en los pies cuando me pelaron con la quimio y todo esto, superando su ya terrible enfermedad, la fibromialgia, que si no lo sabéis es un síndrome común en el cual una persona tiene dolor prolongado en todo el cuerpo y sensibilidad en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos, vamos como los síntomas de la quimio pero de por vida. VIVA LA MADRE QUE ME PARIO¡¡¡¡¡ TE QUIERO UN MONTÓN.
Mi hermano Pedro, el pequeño, pobre que mal lo ha pasado con mi enfermedad, su hermana mayor, la que siempre estaba sana, ahora está enferma que mal, pensando que le escondía algo de mi enfermedad. Jajajaja siempre a mi lado, llamándome a todas horas y aguantando mis malas contestaciones. Perdona por todas las contestaciones malas. También te quiero.
Mi hermana Paula, sufridora en silencio, la que todo se lo caya pero lo dice con la mirada, mi acompañante de las quimios, que sufría mas ella que yo cuando me pinchaban para encontrar mis ya de por si venas cabronas.
Mis sobrinos, la alegría de la casa, los que me hacían levantar, aunque no pudiera con mi alma. Desde el primer momento supieron que su tía estaba enferma de cáncer, no se lo podíamos esconder, los niños son muy listos y mis sobrinos con sus 6 años (son mellizos) se dan cuenta de todo. Es admirable como hablan del cáncer, sin tapujos, sin miedos y a la cara. Recuerdo una reflexión de mi sobrino, estaba jugando con mi perro en su regazo, se para, me mira y me pregunta: "Madrina los perros también tienen cáncer", le digo que sí, se queda pensando y me dice: "Madrina pero si le ponen ese medicamento fuerte y se le cae el pelo, ¿seguro que hay pelucas para perros?" Lo que da de si la imagición de los niños. Espero que mi lucha les sirva de ejemplo en un futuro.
Mi abuela Manola, que a sus 86 años, ha tenido que ver como su nieta se enfrentaba a esta enfermedad, también ha estado a mi lado, me imagino lo que ha tenido que sufrir.
Mis cuñados José y Claudia, chapó por los dos.
Mis amigas Marias y Vicky, que por circunstancias no nos veíamos todo lo que deberíamos, pero que desde el momento que les dije que estaba enferma han estado a mi lado, despejandome la mente cuando sabían que no me encontraba bien de ánimo, ayudandome a maquillarme, peinarme y ayudarme a sentirme bien físicamente, porque por muy bien que haya llevado el tratamiento, que todo el mundo me dijera que estaba muy guapa y todo eso, la de horas que me he pasado ante el espejo maquillando las ojeras, tapando la palidez, etc. Porque me ha ayudado verme bien, mirarme en el espejo y no ver una enferma en el reflejo del mismo. Ojalá todo el mundo tuviera una amiga como ellas.
Mi compañera Eva, que pese a su ajetreada vida está a mi lado, más que una compañera una amiga.
A mis vecinas que han estado en la distancia, sé que mi enfermedad os trae malos recuerdos, pero también sé que siempre estuvisteis ahí apoyandome. Mi amiga Hermi también te traía malos recuerdos, pero ya ves que todavía tenemos que hacer muchas cosas juntas.
Las amigas de mi madre, que si un día comentaba que me apetecían rosquillas, al día siguiente me traían 1 kg. de rosquillas, y todos los días diciendome lo guapa que estoy, es que de esta me vuelvo vanidosa.
Mi enfermera Carmen del equipo de la Unidad de Mama del Abente y Lago, que con sus palabras me ha ayudado un montón, ojalá todos los pacientes tengan una profesional como ella, que entiende tus temores, tus angustias y sobre todo te aconseja y te ayuda emocionalmente.
Gracias a todos los que estáis ahí conmigo y, a los que no supieron estar a la altura de las circunstancias, no os he echado de menos en ningún momento.
Antes de nada quiero agradecer el apoyo incondicional de mi madre, que decir de una madre, pero la mía supo estar en todo momento a mi lado, apoyandome en todo momento, alentandome, haciendome reír cuando estaba triste, dándome mi espacio cuando lo necesitaba, dándome masajes en los pies cuando me pelaron con la quimio y todo esto, superando su ya terrible enfermedad, la fibromialgia, que si no lo sabéis es un síndrome común en el cual una persona tiene dolor prolongado en todo el cuerpo y sensibilidad en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos, vamos como los síntomas de la quimio pero de por vida. VIVA LA MADRE QUE ME PARIO¡¡¡¡¡ TE QUIERO UN MONTÓN.
Mi hermano Pedro, el pequeño, pobre que mal lo ha pasado con mi enfermedad, su hermana mayor, la que siempre estaba sana, ahora está enferma que mal, pensando que le escondía algo de mi enfermedad. Jajajaja siempre a mi lado, llamándome a todas horas y aguantando mis malas contestaciones. Perdona por todas las contestaciones malas. También te quiero.
Mi hermana Paula, sufridora en silencio, la que todo se lo caya pero lo dice con la mirada, mi acompañante de las quimios, que sufría mas ella que yo cuando me pinchaban para encontrar mis ya de por si venas cabronas.
Mis sobrinos, la alegría de la casa, los que me hacían levantar, aunque no pudiera con mi alma. Desde el primer momento supieron que su tía estaba enferma de cáncer, no se lo podíamos esconder, los niños son muy listos y mis sobrinos con sus 6 años (son mellizos) se dan cuenta de todo. Es admirable como hablan del cáncer, sin tapujos, sin miedos y a la cara. Recuerdo una reflexión de mi sobrino, estaba jugando con mi perro en su regazo, se para, me mira y me pregunta: "Madrina los perros también tienen cáncer", le digo que sí, se queda pensando y me dice: "Madrina pero si le ponen ese medicamento fuerte y se le cae el pelo, ¿seguro que hay pelucas para perros?" Lo que da de si la imagición de los niños. Espero que mi lucha les sirva de ejemplo en un futuro.
Mi abuela Manola, que a sus 86 años, ha tenido que ver como su nieta se enfrentaba a esta enfermedad, también ha estado a mi lado, me imagino lo que ha tenido que sufrir.
Mis cuñados José y Claudia, chapó por los dos.
Mis amigas Marias y Vicky, que por circunstancias no nos veíamos todo lo que deberíamos, pero que desde el momento que les dije que estaba enferma han estado a mi lado, despejandome la mente cuando sabían que no me encontraba bien de ánimo, ayudandome a maquillarme, peinarme y ayudarme a sentirme bien físicamente, porque por muy bien que haya llevado el tratamiento, que todo el mundo me dijera que estaba muy guapa y todo eso, la de horas que me he pasado ante el espejo maquillando las ojeras, tapando la palidez, etc. Porque me ha ayudado verme bien, mirarme en el espejo y no ver una enferma en el reflejo del mismo. Ojalá todo el mundo tuviera una amiga como ellas.
Mi compañera Eva, que pese a su ajetreada vida está a mi lado, más que una compañera una amiga.
A mis vecinas que han estado en la distancia, sé que mi enfermedad os trae malos recuerdos, pero también sé que siempre estuvisteis ahí apoyandome. Mi amiga Hermi también te traía malos recuerdos, pero ya ves que todavía tenemos que hacer muchas cosas juntas.
Las amigas de mi madre, que si un día comentaba que me apetecían rosquillas, al día siguiente me traían 1 kg. de rosquillas, y todos los días diciendome lo guapa que estoy, es que de esta me vuelvo vanidosa.
Mi enfermera Carmen del equipo de la Unidad de Mama del Abente y Lago, que con sus palabras me ha ayudado un montón, ojalá todos los pacientes tengan una profesional como ella, que entiende tus temores, tus angustias y sobre todo te aconseja y te ayuda emocionalmente.
Gracias a todos los que estáis ahí conmigo y, a los que no supieron estar a la altura de las circunstancias, no os he echado de menos en ningún momento.
jueves, 15 de noviembre de 2012
MI MANERA DE AFRONTAR ESTA LUCHA
Uno de los médicos que me está tratando me comentó que hay tres tipos de enfermos de cáncer:
- El llorón
- El que mira para otro lado
- El que tiene mala hostia
Pues bien, los que me conocen, por mi carácter sabrán que yo soy la de la "mala hostia", pero antes pase por las otras dos etapas. Primero miré para otro lado, como si esto no fuera conmigo, esto no me podía estar pasando a mí. Despues la llorona, recuerdo una tarde en mi trabajo cuando se lo comenté a todos mis compañeros de la oficina y mi jefe me recordó a su hermano, y que tenía que afrontarlo con valentía como había hecho él, luchando hasta el final, ahí reventé a llorar como una magdalena, por una parte por su recuerdo, por otra por el miedo a morir. Ese miedo que se nos pasa a tod@s los enfermos de cáncer cuando te lo diagnostican y piensas que todavía eres muy joven, que te quedan muchas cosas por vivir. Despues de este desahogo, gracias Fernando, afronté la lucha con carácter, vale me ha tocado a mí, pero yo voy a ser más fuerte que él, un puto cáncer no va a poder conmigo.
Despues quedaba el miedo a lo desconocido, para una persona como yo, que una semana antes del reconocimiento médico laboral, ya estaba pensando en la aguja para el análisis, imaginaros lo que sería para mí la quimioterapia, la operación (nunca antes había tenido anestesia general), la radioterapia, vamos el paquete completo. Ahora ya estoy inmunizada a las agujas.
Me mentalicé de tal manera que vivía el día a día, sin pensar en la prueba o tratamiento que tenía pendiente hasta el día antes, eso sí preguntando a los médicos y enfermeras en que consistía lo que me iban a hacer para estar preparada y saber lo que me iba a encontrar, así como leyendo los blogs de mis compañeras de lucha.
Despues del paquete express de pruebas previas al tratamiento, todo en quince días:
- Tac con contraste (Yo tube que beber un brebaje, que en principio sabe como agua anisada)

La exploración por Tomografía Axial Computada – a veces denominada exploración TC o TAC – consiste en un examen médico no invasivo que ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar enfermedades.
La exploración por TAC combina un equipo de rayos X especial con computadoras sofisticadas para producir múltiples imágenes o visualizaciones del interior del cuerpo. Luego, estas imágenes transversales pueden examinarse en un monitor de computadora, imprimirse o transferirse a un disco compacto (CD).
Mi recuerdo es bueno.
- Resonancia con contraste (pinchazo)

La resonancia magnética nuclear (RMN) es un examen médico no invasivo que ayuda a que los médicos diagnostiquen y traten enfermedades.
La RMN emplea un campo magnético potente, pulsadas de radiofrecuencia y una computadora para crear imágenes detalladas de los órganos, tejidos blandos, huesos, y prácticamente el resto de las estructuras internas del cuerpo. De esta forma, las imágenes pueden examinarse en el monitor de una computador, transmitirse electrónicamente imprimirse o copiarse a un CD. La RMN no utiliza radiaciones ionizantes (rayos X).
Mi recuerdo, a parte del pinchazo para colocar la vía para el contraste, que costó lo suyo, la incomodidad y lo ´ridículo de la postura (tumbada poca abajo con los pechos metidos en sendos huecos), mantenerse quieta durante 45 minutos mientras escuchas un concierto de música "chunda chunda" a toda máquina, es realmente dificil, aunque por momentos parecía que me quedaba dormida, el "chunda chunda" cambiaba de altavoz.
- Gammagrafía ósea (pinchazo)

Las gammagrafías óseas se utilizan principalmente para detectar la diseminación del cáncer metastásico. Debido a que las células cancerosas se multiplican rápidamente, aparecerán como una zona caliente en la gammagrafía ósea. Esto se debe al aumento del metabolismo, o actividad celular, de las células cancerosas.
La gammagrafía ósea es un tipo de procedimiento de radiología nuclear. Esto significa que durante el procedimiento se utiliza una pequeña cantidad de sustancia radiactiva para ayudar en el examen de los huesos. La sustancia radiactiva, llamada radionúclido (radiofármaco o trazador radiactivo), se acumula dentro del tejido óseo en los lugares donde el metabolismo está alterado o donde existe un crecimiento del tejido óseo anormal.
Lo que recuerdo fueron las cuatro horas de espera despues de inyectarme la sustancia radiactiva para que ésta se acumulara en los huesos.
- Análisis de sangre para el anestesista (pinchazo)
- Electrocardiograma para el anestesista.
Recuerdo la visita al anestesista, bueno al tísico del anestesista, pues despues de mirar los analisis y preguntarme cuanto pesaba, no se le ocurre otra cosa que decirme que tengo que bajar de peso. A mi me empezo a hervir algo dentro, miraba para el pipiolo ese, tísico perdido que no debió de probar un bocadillo de jamón en su vida, y no lo pude evitar, le dije que yo estaba allí por un cáncer de mama, que ya sabía que estaba gorda, que eso lo veo en el espejo todos los días, el pipiolo ya no me dijo nada me dijo que nos veriamos en la operación. Yo pensé, previa bronca de mi madre, ahora este pipiolo me va a anestesiar ¿y si me pone anestesía de más o de menos? Bueno ya veremos como sale.
Llega la operación de la biopsia del ganglio centinela el 6 de marzo

La biopsia de ganglio centinela es una técnica que ayuda a determinar si el cáncer se ha diseminado (metástasis) o está limitado localmente. Cuando se detecta un cáncer el siguiente paso suele ser hallar el ganglio linfático más cercano al sitio del tumor y extraerlo para su análisis. El concepto de ganglio “centinela” o el primer ganglio que drena el área cancerosa permite una clasificación más exacta del cáncer y deja los ganglios no afectados para que continúen con la importante función del drenaje de líquidos. El procedimiento consiste en inyectar un medio de contraste (algunas veces medianamente radioactivo) para señalar el ganglio linfático que se encuentra más cercano al sitio del cáncer.
Recuerdo que cuando fui a que me inyectaran el contraste al Oncológico, en la sala de espera estaba una chica masajeándose el pecho, y yo pensé para mí, pero que hace esta tía. Pues cuando entro a que me inyecten a mi, me dicen que tengo que masajear el pecho para que el contraste fluya, jajaja la de cosas que una aprende. La otra chica era otra compañera de fatigas.
En la preparación de la operación, mi anestesista no era el pipiolo, menos mal, me quitaron cinco ganglios y todos estaban "limpios", otra buena noticia, despues de los buenos resultados del Tac, resonancia y gammagrafia osea.
El cirujano y el equipo médico genial, un trato encantador. Esa misma tarde me dieron el alta, me encontraba genial, incluso fui a tomar un café con mi hermano.
Esta es la primera etapa que he pasado, como yo la recuerdo.
Las imágenes que he puesto es para que si alguien empieza en esta lucha y, como yo quiere hacerse una "idea" de lo que se va a encontrar pueda informarse de manera gráfica y con mi experiencia, que no quiere decir que siempre sea a sí. Pero es mejor preguntar a vuestros médicos las veces que haga falta, aunque ellos generalmente usan vocablos más científicos.
Despues de un pequeño tiempo de recuperación empezaría el tratamiento de quimioterapia.
- El llorón
- El que mira para otro lado
- El que tiene mala hostia
Pues bien, los que me conocen, por mi carácter sabrán que yo soy la de la "mala hostia", pero antes pase por las otras dos etapas. Primero miré para otro lado, como si esto no fuera conmigo, esto no me podía estar pasando a mí. Despues la llorona, recuerdo una tarde en mi trabajo cuando se lo comenté a todos mis compañeros de la oficina y mi jefe me recordó a su hermano, y que tenía que afrontarlo con valentía como había hecho él, luchando hasta el final, ahí reventé a llorar como una magdalena, por una parte por su recuerdo, por otra por el miedo a morir. Ese miedo que se nos pasa a tod@s los enfermos de cáncer cuando te lo diagnostican y piensas que todavía eres muy joven, que te quedan muchas cosas por vivir. Despues de este desahogo, gracias Fernando, afronté la lucha con carácter, vale me ha tocado a mí, pero yo voy a ser más fuerte que él, un puto cáncer no va a poder conmigo.
Despues quedaba el miedo a lo desconocido, para una persona como yo, que una semana antes del reconocimiento médico laboral, ya estaba pensando en la aguja para el análisis, imaginaros lo que sería para mí la quimioterapia, la operación (nunca antes había tenido anestesia general), la radioterapia, vamos el paquete completo. Ahora ya estoy inmunizada a las agujas.
Me mentalicé de tal manera que vivía el día a día, sin pensar en la prueba o tratamiento que tenía pendiente hasta el día antes, eso sí preguntando a los médicos y enfermeras en que consistía lo que me iban a hacer para estar preparada y saber lo que me iba a encontrar, así como leyendo los blogs de mis compañeras de lucha.
Despues del paquete express de pruebas previas al tratamiento, todo en quince días:
- Tac con contraste (Yo tube que beber un brebaje, que en principio sabe como agua anisada)
La exploración por Tomografía Axial Computada – a veces denominada exploración TC o TAC – consiste en un examen médico no invasivo que ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar enfermedades.
La exploración por TAC combina un equipo de rayos X especial con computadoras sofisticadas para producir múltiples imágenes o visualizaciones del interior del cuerpo. Luego, estas imágenes transversales pueden examinarse en un monitor de computadora, imprimirse o transferirse a un disco compacto (CD).
Mi recuerdo es bueno.
- Resonancia con contraste (pinchazo)
La resonancia magnética nuclear (RMN) es un examen médico no invasivo que ayuda a que los médicos diagnostiquen y traten enfermedades.
La RMN emplea un campo magnético potente, pulsadas de radiofrecuencia y una computadora para crear imágenes detalladas de los órganos, tejidos blandos, huesos, y prácticamente el resto de las estructuras internas del cuerpo. De esta forma, las imágenes pueden examinarse en el monitor de una computador, transmitirse electrónicamente imprimirse o copiarse a un CD. La RMN no utiliza radiaciones ionizantes (rayos X).
Mi recuerdo, a parte del pinchazo para colocar la vía para el contraste, que costó lo suyo, la incomodidad y lo ´ridículo de la postura (tumbada poca abajo con los pechos metidos en sendos huecos), mantenerse quieta durante 45 minutos mientras escuchas un concierto de música "chunda chunda" a toda máquina, es realmente dificil, aunque por momentos parecía que me quedaba dormida, el "chunda chunda" cambiaba de altavoz.
- Gammagrafía ósea (pinchazo)
Las gammagrafías óseas se utilizan principalmente para detectar la diseminación del cáncer metastásico. Debido a que las células cancerosas se multiplican rápidamente, aparecerán como una zona caliente en la gammagrafía ósea. Esto se debe al aumento del metabolismo, o actividad celular, de las células cancerosas.
La gammagrafía ósea es un tipo de procedimiento de radiología nuclear. Esto significa que durante el procedimiento se utiliza una pequeña cantidad de sustancia radiactiva para ayudar en el examen de los huesos. La sustancia radiactiva, llamada radionúclido (radiofármaco o trazador radiactivo), se acumula dentro del tejido óseo en los lugares donde el metabolismo está alterado o donde existe un crecimiento del tejido óseo anormal.
Lo que recuerdo fueron las cuatro horas de espera despues de inyectarme la sustancia radiactiva para que ésta se acumulara en los huesos.
- Análisis de sangre para el anestesista (pinchazo)
- Electrocardiograma para el anestesista.
Recuerdo la visita al anestesista, bueno al tísico del anestesista, pues despues de mirar los analisis y preguntarme cuanto pesaba, no se le ocurre otra cosa que decirme que tengo que bajar de peso. A mi me empezo a hervir algo dentro, miraba para el pipiolo ese, tísico perdido que no debió de probar un bocadillo de jamón en su vida, y no lo pude evitar, le dije que yo estaba allí por un cáncer de mama, que ya sabía que estaba gorda, que eso lo veo en el espejo todos los días, el pipiolo ya no me dijo nada me dijo que nos veriamos en la operación. Yo pensé, previa bronca de mi madre, ahora este pipiolo me va a anestesiar ¿y si me pone anestesía de más o de menos? Bueno ya veremos como sale.
Llega la operación de la biopsia del ganglio centinela el 6 de marzo
La biopsia de ganglio centinela es una técnica que ayuda a determinar si el cáncer se ha diseminado (metástasis) o está limitado localmente. Cuando se detecta un cáncer el siguiente paso suele ser hallar el ganglio linfático más cercano al sitio del tumor y extraerlo para su análisis. El concepto de ganglio “centinela” o el primer ganglio que drena el área cancerosa permite una clasificación más exacta del cáncer y deja los ganglios no afectados para que continúen con la importante función del drenaje de líquidos. El procedimiento consiste en inyectar un medio de contraste (algunas veces medianamente radioactivo) para señalar el ganglio linfático que se encuentra más cercano al sitio del cáncer.
Recuerdo que cuando fui a que me inyectaran el contraste al Oncológico, en la sala de espera estaba una chica masajeándose el pecho, y yo pensé para mí, pero que hace esta tía. Pues cuando entro a que me inyecten a mi, me dicen que tengo que masajear el pecho para que el contraste fluya, jajaja la de cosas que una aprende. La otra chica era otra compañera de fatigas.
En la preparación de la operación, mi anestesista no era el pipiolo, menos mal, me quitaron cinco ganglios y todos estaban "limpios", otra buena noticia, despues de los buenos resultados del Tac, resonancia y gammagrafia osea.
El cirujano y el equipo médico genial, un trato encantador. Esa misma tarde me dieron el alta, me encontraba genial, incluso fui a tomar un café con mi hermano.
Esta es la primera etapa que he pasado, como yo la recuerdo.
Las imágenes que he puesto es para que si alguien empieza en esta lucha y, como yo quiere hacerse una "idea" de lo que se va a encontrar pueda informarse de manera gráfica y con mi experiencia, que no quiere decir que siempre sea a sí. Pero es mejor preguntar a vuestros médicos las veces que haga falta, aunque ellos generalmente usan vocablos más científicos.
Despues de un pequeño tiempo de recuperación empezaría el tratamiento de quimioterapia.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
VISLUMBRANDO LA META
No he escrito antes, porque no me creía capaz de poder hacerlo público, pero ahora creo que ha llegado la hora de contar mi experiencia.
Empiezo hoy a contar la carrera más dura que me ha tocado vivir, digo la carrera porque para mí esto es como un maratón sin preparación, es como si de repente mientras duermes plácidamente alguien te despierta y te dice que tienes que correr un maratón y tu te levantas y corres, corres, la gente te aplaude, te anima, pero tu no ves la meta, por veces desfalleces, tropiezas, te caes, te levantas y sigues corriendo sin aliento, hasta lograr ver la meta.
Para aquellos que ya habéis pasado el proceso de curación de un cáncer, sabréis lo que digo, para los que no, poneros en situación.
A mi me diagnosticaron un cáncer de mama el pasado 15 de febrero. Desde ese día no he parado de correr y ahora que se vislumbra la meta me decido a contar mi experiencia, porque creo que puede ayudar a alguna persona, como me ha ayudado a mí leer "Una sonrisa y mil pañuelos", "Una más del batallón", "La regata de mí vida" entre otros.
Esta era yo antes de empezar mi carrera.
Poco a poco iré contando las etapas por las que he pasado. Ahora me queda la radioterapia que empiezo este próximo viernes (32 sesiones), con lo que todavía no acabo este año, pero la meta está cerca.
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